Desencaja: viaje por un paraíso degustativo

Cuando visitamos un nuevo restaurante, siempre tenemos ilusión por lo que está por venir, por sus nuevos sabores, distintas texturas, una cocina desconocida…La cocina de Iván Sáez, el chef del Desencaja tiene todo esto y una vuelta de tuerca más.

En un espacio íntimo, con luz tenue y pocas mesas, tanto el servicio de camareros como el chef te hacen sentir cuidado y en manos expertas.

Desencaja nos sorprendió de principio a fin con un menú ciego del que sólo conocíamos el número de platos que lo componían. Lo primero que te preguntan al entrar son tus gustos y alergias para crear un menú a tu gusto, donde el verdadero protagonista del plato es el producto. La materia prima es la que guía la batuta en la cocina de Iván con productos de temporada y con platos con mucho sabor.

Interior del restaurante madrileño Desencaja
Interior del restaurante Desencaja

De los dos menús de degustación del restaurante madrileño, con nombres de novelas de Julio Verne, nos decidimos a probar el más económico, el Viaje a la luna (por 32 euros). Del menú sólo sabíamos que lo componían una snack box (puede sonar a fast food pero nada más lejos de la realidad), dos entrantes, un pescado, una carne y un postre. Hasta aquí toda la información que teníamos, el nombre del menú y el número de platos que lo componían (bueno, y la bebida con la que acompañamos la comida).

Los platos del menú

La snack box era una caja cerrada de cartón, siguiendo el juego del nombre del restaurante y de la idea de sorpresa que se ofrece al comensal, y escondía un pequeño entrante para abrir boca. En ese caso nos encontramos un vasito con una crema de calabaza con espuma de camembert y trufa que era una verdadera delicia. Para que os hagáis una idea, estuve un rato rebañando con la cuchara a ver si podía sacar un poquito más de crema.

Snack box del restaurante madrileño Desencaja
Snack Box: crema de calabaza, espuma de camembert y trufa

El primer entrante era un huevo de corral a baja temperatura con carbonara de queso parmesano y trufa crujiente, y un arroz de calamar en su tinta y mayonesa de guindilla. Si tuviera que decantarme por uno de los platos lo haría por el huevo, suave y cremoso y con el puntito de la textura que daba el crujiente de trufa.

En cuanto a los platos principales, el pescado era una corvina asada con una base de piperrada y mejillón, y la carne era cochinillo con salsa de apionabo y manzana. Ambos platos a la altura de los entrantes, con una corvina en su punto y un cochinillo suculento y jugoso.

Plato de carne del restaurante madrileño Desencaja
Cochinillo con salsa de apionabo y manzana del Desencaja

El postre era un coulant de chocolate con helado de baileys y crema de frutos rojos, algo menos original que el resto del menú, pero un broche interesante para un menú de altura.

Nos quedamos con ganas de probar el Viaje al centro de la tierra, con un entrante más, un plato de quesos y otro postre. Sin duda, volveremos para probarlo y ver que sorpresa nos depara la cocina creativa del chef de Desencaja.

Detalles del restaurante

¿Dónde? Paseo de la Habana 84, Madrid
¿Cuándo? Para sorprender a tu pareja, amigos o darte un gusto
Más información: Web de Desencaja/ Para reservas por el Tenedor

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