Club Allard, arte gastro en Madrid

A veces nos creemos que el arte sólo puede recogerse en las paredes de un museo, pero hay lugares donde el lienzo es un plato, donde cada ingrediente está dispuesto en un soporte perfecto para contarte una historia. Es el caso del Club Allard, un restaurante en Madrid donde María Marte, su chef, sabe cómo dibujar trazos sin pincel para crear platos que no son lo que parecen.

Parte del objetivo del Club Allard, galardonado con dos estrellas Michelín es que vivas la experiencia por la vista, por el gusto, el olfato, incluso el tacto. Y algunas veces, esta experiencia supone interactúar de alguna forma con los platos, que son pequeñas obras de arte comestibles.

Hay tres menús diferentes en el Club Allard con nombres tan sugerentes, como Encuentro, Seducción y Revolución, y oscilan entre los 90 y los 120 euros. No se puede negar que no son precios aptos para todos los bolsillos, pero es perfecto para alguna ocasión especial en la que quieras impresionar a tu pareja con cocina de categoría.

Un tesoro escondido

El Club Allard se encuentra en plena calle Ferraz, en la esquina de un edificio modernista enfrente del Templo de Debod y cerca de Plaza España. Aún en un lugar tan céntrico, cuesta encontrarlo pues no tiene ningún cartel o rótulo que señale el lugar. Tal vez eso también le da un carácter más elitista, típico de los clubs gastronómicos con acceso exclusivo sólo para la alta sociedad. Así nació el Club Allard en el 98, menos mal que ese no es el objetivo actual del Club Allard, porque de esta forma todos podemos probar estas pequeñas delicias.

El interior es elegante y sobrio, y tiene una parte del restaurante, la Pecera, para que puedas ver como se preparan los platos en la cocina, para que no te pierdas la elaboración cuidada y hasta el mínimo detalle.

 

Interior del salón del Club Allard en Madrid
Interior del salón del Club Allard (foto por Club Allard)

Los platos del Club Allard

El interior contrasta absolutamente con el menú, que es el verdadero protagonista del restaurante. De los tres posibles menús, nosotros seleccionamos el menú Seducción de 12 etapas, que contaba con tres snacks, tres entradas, un pescado, una carne, un prepostre, dos postres y un pequeño detalle para terminar.  Los platos van cambiando según la época del año, así que sólo alguno de ellos es posible que los encontréis en vuestra visita.

Como son muchos los platos para no alargarme, voy a hacer una selección de los que más nos gustaron, ¡allá vamos!

Uno de nuestros favoritos fue el cupcake de huevo de codorniz y trufa. Un snack en forma de pequeña magdalena, hecho de yuca, espinacas y trufa. En su interior tenía un huevo de codorniz y estaba adornado con chips de calabaza, para darle un toque crujiente. Se comía de un único bocado y estaba dispuesto encima de una especie de tronco blanco.

 

Foto de Mi mundo foodie del cupcake de huevo de codorniz, espinaca y yuca del Club Allard en Madrid
Cupcake de huevo de codorniz, espinaca y yuca

Otro de los platos que nos parecieron impresionantes fue la Barbacoa dentro de casa, un plato de pato a la brasa con maíz dispuesto encima de una mini-parrilla. Estaba delicioso, el pato estaba jugoso y lleno de sabor, y lo acompañaba una mazorquita hecha de choclo, un maíz andino que es más basto al paladar pero que le hacía una compañía perfecta al pato.

Pato con maíz en el Club Allard en Madrid
Barbacoa dentro de casa

El plato de carne también era para quitarse el sombrero, un pichón con una emulsión de Boletus y chantarelle. La disposición del plato era una preciosidad, parecía una paleta llena de sabores: el pichón en su punto con el jugo de boletus, y el chantarelle para darle más presencia al pato. ¡Riquísimo!

Foto de Mi mundo Foodie del pato con boletus y chantarelle del Club Allard de Madrid
Pichón con una emulsión de Boletus y chantarelle

 

Dentro del menú os he dicho que había un pre-postre, ¿y eso que es? Pues se utiliza para quitar un poco del sabor salado en la boca, hacer de digestivo y empezar con el dulce. Nuestro pre-postre era una cucada. Se trataba de una flor de hibiscus con pisco sour y crumble de pistacho. Y como podéis ver, daba pena hasta comérselo, pero aquí estamos para probarlo todo.

Pre-postre del Club Allard
Flor de hibiscus con pisco sour

Y con esto termino. Mi experiencia en el Club Allard puedo definirla con dos palabras: arte y sabor. Os recomiendo pasar por allí algún día y daros un capricho. Así podréis veros inmersos en una experiencia de lujo que entra por los cinco sentidos.

 Detalles de El Club Allard

  • ¿Dónde? Calle Ferraz, 2, Madrid (Metro: Plaza de España)
  • ¿Cuándo? Una ocasión especial
  • Más información sobre Club Allard: Web de El Club Allard
Reviewed Item
Club Allard
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